o·f onto·fincas
Clasificación de incidencias para comunidades

La misma incidencia, el mismo criterio. Siempre.

onto·fincas es una taxonomía operativa que estandariza la clasificación de incidencias en comunidades de propietarios. Un lenguaje común para que cada caso entre con la misma lectura, independientemente de quién lo reciba.

El problema que resuelve

En más de 50 años de software profesional para administración de fincas, este problema de base sigue sin resolverse de forma sólida: cada persona del equipo clasifica las incidencias a su manera. El resultado: etiquetas inconsistentes, prioridades subjetivas y reporting que no se sostiene. onto·fincas pone un criterio común antes de que el caso se mueva, y evoluciona con aprendizaje operativo verificable en cada iteración.

Entrada dispersa

Un email dice «humedades», otro dice «goteras en el garaje». Sin criterio común, cada caso entra con una etiqueta distinta.

Clasificación contra una base estructurada

La IA normaliza el texto, pero la clasificación la da la taxonomía: un árbol versionado, no un modelo probabilístico. Resultado repetible y verificable.

Decisión trazable

Prioridad, responsable y actuaciones derivadas parten de una base operativa común. Medible y auditable.

Construida sobre datos reales

No es un modelo teórico. La taxonomía está entrenada y validada con registros reales de administradores de fincas.

13 familias

Grandes áreas de clasificación: instalaciones, estructura, seguridad, gestión, convivencia…

775 nodos

Tipologías concretas. Cada nodo define urgencia, competencia, normativa y actuaciones derivadas.

5 niveles

Profundidad máxima del árbol. Suficiente detalle sin sobrediseñar ni perder agilidad.

más de 12.000 registros

Incidencias reales de administradores de fincas que validan y entrenan la taxonomía.

Lenguaje único

Toda incidencia se lee con el mismo vocabulario, sin importar quién la registre.

Prioridad objetiva

La urgencia sale de la tipología, no de la interpretación de turno.

Reporting fiable

Las categorías son consistentes. El reporting refleja lo que pasa, no lo que cada persona escribió.

Base para escalar

Capa previa para automatización, asistentes IA y estandarización entre carteras.

Cómo funciona

La entrada es lenguaje natural: un email, una llamada, un mensaje de WhatsApp. Lo que cambia es lo que pasa entre la entrada y la decisión.

1

Llega la incidencia

Un vecino llama, escribe un email o deja una nota. El caso entra con ruido, mezcla de síntomas y contexto parcial.

2

Se normaliza y se busca en la taxonomía

La IA limpia y estructura el texto, pero no elige la categoría. La clasificación sale de comparar esa entrada normalizada contra el árbol de la ontología. Sin alucinaciones, sin caja negra.

3

Se activan actuaciones

Tipología, urgencia, competencia, normativa y actuaciones derivadas vienen definidas por la rama del árbol. La decisión es determinista y auditable.

¿Qué cubre la taxonomía?

13 familias que abarcan todo el espectro operativo de una comunidad de propietarios, desde la instalación física hasta la gestión administrativa.

Instalaciones

Fontanería, electricidad, gas, climatización, telecomunicaciones, ascensores.

Estructura y envolvente

Cubiertas, fachadas, cimentación, impermeabilización, patologías constructivas.

Seguridad y normativa

Protección contra incendios, accesibilidad, ITE/IEE, certificaciones.

Gestión y convivencia

Administración, seguros, servicios comunitarios, convivencia, eficiencia energética.

¿Para quién es onto·fincas?

Para cualquier equipo que gestione incidencias de comunidades y necesite criterio estable sin depender de una sola persona.

Equipos operativos

Menos interpretación subjetiva en la entrada. Mejor triage desde el primer contacto.

Dirección y reporting

Lectura fiable de recurrencias, impacto y calidad de servicio, con datos que se pueden cruzar.

Crecimiento y automatización

Base sólida para asistentes IA, workflows automáticos y estandarización entre carteras.

Origen experto y modelo de distribución

Muchas herramientas han intentado cerrar este hueco con automatismos genéricos, sin atacar el problema real ni las necesidades operativas de los usuarios. onto·fincas nace desde la práctica diaria de la administración de fincas y se diseña para resolver ese núcleo.

Diseñada desde la operación real

La estructura de catalogación se construye con criterio profesional de campo, no solo con enfoque tecnológico.

Estructura abierta

La taxonomía y la ontología de catalogación se plantean como base abierta para su distribución y mejora comunitaria.

API propietaria licenciable

La API de categorización automática es desarrollo propio y su uso profesional está sujeto a licenciamiento.

Preguntas frecuentes

¿Esto sustituye nuestro gestor de incidencias?

No. onto·fincas es la capa de criterio que mejora lo que ya tienes. La clasificación ocurre antes de mover el caso a tu sistema.

¿Solo funciona para administraciones grandes?

No. Los equipos pequeños son los que más notan la diferencia: un lenguaje común sin depender del criterio de una sola persona.

¿Qué puedo probar en la demo?

Pegas un caso real (un email, un parte, una descripción verbal) y ves cómo onto·fincas lo clasifica: tipología, urgencia, competencia y actuaciones derivadas.

¿Funciona con incidencias en catalán u otros idiomas?

Sí. La taxonomía trabaja con texto en castellano y catalán. El clasificador está entrenado con registros reales en ambos idiomas.

¿Puede integrarse con nuestro software actual?

Sí. onto·fincas expone una API REST que acepta texto libre y devuelve la clasificación estructurada. Compatible con cualquier sistema que haga llamadas HTTP.

Prueba con un caso real

Pega una incidencia y comprueba cómo cambia la lectura operativa. Es una base de conocimiento en mejora continua, mantenida con criterio técnico y datos reales.

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